El cine coreano ha vuelto a ocupar un lugar protagonista, con Na Hong-jin como uno de los grandes nombres del mes y películas como Hope y A Taxi Driver entre lo mejor que he visto este año. También ha habido espacio para auténticas barbaridades de acción, decepciones inesperadas y más reencuentros con Marvel. En las series, los thrillers criminales han vuelto a demostrar por qué me gusta tanto la ficción coreana, con The Scarecrow como uno de los grandes descubrimientos.
Si te perdiste el anterior, puedes leer el Archivo de septiembre aquí.
PELÍCULAS
Na Hong-jin y el arte de no dar tregua
Por fin este mes he podido completar la filmografía de Na Hong-jin. Tampoco es que tenga una filmografía especialmente extensa, pero ya había visto The Chaser, que me parece un peliculón, y The Wailing, que es otro auténtico peliculón. Así que, sabiendo que este mes iba a ver Hope, aproveché para ponerme también con The Yellow Sea. Esta última quizá sea mi menos favorita de sus películas, pero sigue teniendo esa alma de thriller sucio que tanto parece gustarle a Na Hong-jin. Es una película violenta, turbia y repleta de giros que consigue mantenerte enganchado.
Pero vamos con Hope, que llevaba muchísimo tiempo esperando y, dios, ¡qué gozada de película! Frenética se queda corto. Tiene una dirección magistral, una personalidad arrolladora y una capacidad increíble para mezclar distintos géneros sin perder nunca el control. Hoyeon está espectacular y la fotografía de Hong Kyung-pyo es una auténtica barbaridad. Entiendo perfectamente todo el revuelo que se ha creado alrededor de ella, pero me lo he pasado jodidamente genial. Ojalá no tardemos demasiado en tener una segunda parte, aunque he visto que Na Hong-jin está trabajando antes en un nuevo thriller. Así que, mientras tanto, estaré pendiente de cualquier cosa que haga este director coreano, porque después de estas cuatro películas me tiene completamente ganado.

Zombies a la coreana
Otra de las películas que tenía muchas ganas de ver este año era Colony, principalmente porque viene de la mente de Yeon Sang-ho, responsable de una de las mejores películas de zombis que se han hecho jamás: Train to Busan. Evidentemente, Colony no llega a ese nivel ni tiene ese vínculo emocional con sus personajes, pero sí presenta algunos conceptos muy ingeniosos dentro del género. Una vez más, demuestra que el cine coreano tiene una forma muy particular de abordar este tipo de historias. Me lo he pasado genial con ella y, aunque no alcanza las cotas de Train to Busan, ha sido una experiencia de lo más disfrutable.
Por otro lado, The Witch: Part 1 era otra de esas películas que llevaba tiempo queriendo ver, tanto por su reparto como por una premisa que me llamaba muchísimo la atención. Quizá se siente demasiado como un prólogo y da la impresión de que podría haber profundizado bastante más en algunas de sus ideas, pero Kim Da-mi sostiene la película de maravilla. Además, las secuencias de acción son de las mejores que he visto dentro del cine de superpoderes, aunque me habría encantado tener muchas más. En cualquier caso, creo que tiene bastantes más virtudes que defectos, especialmente gracias a su reparto y a la dirección. Ahora tengo todavía más ganas de ponerme con la segunda parte.

Un poco de turbulencias
The Last House la vi prácticamente por curiosidad, sin tener demasiada idea de qué iba, y al final me he encontrado con una película demasiado Netflix. Tiene un concepto muy, muy interesante y tanto Wagner Moura como Greta Lee hacen un trabajo estupendo con el material que tienen, además de contar con un CGI bastante bueno. El problema es que la ejecución es bastante pobre y la película va empeorando a medida que avanza, desaprovechando por completo las posibilidades de su premisa. Ufff, es de esas películas de Netflix que ves, te entretienen a ratos y a la semana prácticamente has olvidado que existen.
Con Emergency Declaration me he quedado a medias. Es una película bastante convencional, pero que destaca por su solidez técnica y por un reparto espectacular, aunque termina flojeando bastante a nivel narrativo. Su primera mitad me ha gustado mucho más que la segunda, y creo que ahí es donde mejor funciona todo lo que propone. Eso sí, tiene al grandísimo Song Kang-ho y a Lee Byung-hun, que sigue siendo mi actor coreano favorito, así que siempre es un placer encontrármelos en pantalla. En cualquier caso, aburrida no es, eso seguro.

Tres imprescindibles basadas en hechos reales
Este bloque reúne tres auténticas maravillas, aunque todas tienen algo en común: están basadas en hechos reales. Y, por desgracia, una de ellas es un documental especialmente duro. Empezando por A Taxi Driver, que se ha convertido en mi película favorita del mes. No solo es un placer volver a encontrarme con el grandísimo Song Kang-ho, sino que me parece una de las películas más poderosas que he visto dentro del cine coreano. Su dirección es soberbia, la fotografía maravillosa y consigue engullirte por completo en una historia que ya es devastadora de por sí, pero que lo resulta todavía más cuando sabes que aquel trágico acontecimiento ocurrido en Gwangju durante los años ochenta sucedió realmente. Me recordó también a 1987: When the Day Comes, que vi hace un tiempo y que tiene una de las secuencias finales más poderosas a nivel social que recuerdo. A Taxi Driver mantiene esa fuerza prácticamente de principio a fin. Es de esas películas que cuesta terminar sin quedar completamente fascinado.
Después está Silenced, que me ha dejado con un nudo en el estómago difícil de quitarme. Como decía al principio, también está basada en hechos reales y estamos ante una película durísima, de esas que no tienes ninguna necesidad de volver a ver. No quiero entrar en detalles por si alguien todavía no la ha visto, pero creo que es importante acercarse a ella sabiendo que no es una historia fácil y que conviene estar preparado. Me alegra saber que la película contribuyó a reabrir el caso real, aunque nada de eso pueda reparar el daño que se hizo a las víctimas. Es una historia terrible y una experiencia que, desde luego, no voy a olvidar fácilmente.
Por último, No Other Land, un documental sobre Palestina del que tampoco sé muy bien qué añadir. Es una obra absolutamente necesaria, aunque resulte horrible contemplar la realidad que muestra. Resulta devastador pensar en todas las décadas que lleva sufriendo el pueblo palestino y en cómo esa violencia y ese sufrimiento forman parte de su día a día. No estamos hablando de algo puntual, sino de una realidad prolongada durante generaciones. Es un documental que duele, que obliga a mirar y que considero imprescindible.

Una batalla ganada y dos partidas a medio gas
Por fin, después de tantísimo tiempo, he podido ver One Battle After Another y menudo espectáculo. Me parece una de las mejores películas que ha producido Hollywood en los últimos años en cuanto a dirección, y lo de la fotografía… Dios mío, vaya auténtica barbaridad. Es cierto que tiene algún que otro valle narrativo del que cuesta volver a engancharse, pero no puedo evitar pensar que, vista en una sala de cine, habría sido una experiencia absolutamente apabullante.
Con Super Mario Galaxy me he quedado bastante indiferente. No diría que me ha decepcionado porque tampoco esperaba demasiado, pero sí tengo claro que la primera película me gustó muchísimo más. Es innegable el nivel de detalle y el cuidado que hay detrás de su animación y su iluminación, pero siento que le falta alma por todas partes. Al final, acaba siendo una sucesión de referencias, guiños e ideas interesantes que no terminan de construir una historia con verdadera entidad-
Y luego está Burning. Dios mío, qué decepción. Después de Oasis, que ya me había parecido una película nefasta, seguía teniendo ganas de acercarme al cine de Lee Chang-dong, especialmente porque siempre había escuchado auténticas maravillas de esta película. Pero es que me he encontrado con una historia que me ha dejado absolutamente frío. Siento que le sobran fácilmente cuarenta minutos, se me ha hecho bastante aburrida y, aunque cuenta con un trío protagonista estupendo y una fotografía bellísima, no he conseguido conectar con prácticamente nada de lo que propone. Me gustan las películas ambiguas, las que dejan espacio a la interpretación y te hacen pensar, pero una cosa es la ambigüedad y otra muy distinta es sentir que detrás de ella no hay nada que me llegue. Eso sí, hay algunas escenas realmente potentes que demuestran lo que podría haber llegado a ser para mí. Aun así, sigo teniendo curiosidad por Lee Chang-dong y no quiero cerrar la puerta a su cine, aunque de momento mis dos primeras experiencias no hayan podido ser más decepcionantes.

Siempre será especial volver a ver a Carol Danvers
De The Marvels tampoco tengo demasiado más que añadir, porque ya le dediqué una entrada en el blog que os dejaré por aquí: Rumbo a Vengadores: Doomsday | The Marvels. Lo que sí tengo claro es que sigo disfrutando de Carol Danvers como siempre y que me encanta volver a esta película cada vez que tengo ocasión. Siempre fui, soy y seré fan de Carol Danvers.

SERIES
Obra maestra como primer C-drama
No quiero extenderme demasiado con When I Fly Towards You, porque ya le dediqué una entrada en el blog que os dejaré por aquí: When I Fly Towards You | Qué bonito ha sido vivir esta historia
Solo diré que fue mi primer C-drama y que terminó convirtiéndose en una de mis series favoritas de todas las que he descubierto en este viaje por el cine y las series asiáticas. Una auténtica obra maestra y una historia a la que siempre guardaré muchísimo cariño.

El sabor de los buenos K-dramas
Empezando por The Legend of Kitchen Soldier, estamos ante un K-drama de comedia en el sentido más amplio de la palabra, tanto para lo bueno como para lo malo. Lo malo es que a veces resulta demasiado exagerada, pero lo bueno es que tiene momentos realmente graciosos y sabe hacer que le cojas cariño a sus personajes. El reparto protagonista ayuda muchísimo a ello. Eso sí, es una auténtica tortura verla si tienes hambre, porque lo de la comida es constante y consigue abrirte el apetito a cualquier hora. De hecho, solo de pensar en ella mientras escribo esto antes de comer, ya me está entrando hambre.
Por otro lado, tenemos Lovely Runner, que también me ha servido para descubrir otra faceta de Byeon Woo-seok. Antes sentía que era un actor bastante limitado en las pocas cosas que había visto suyas, pero Perfect Crown me cerró la boca y aquí vuelve a demostrarme que estaba equivocado. Tanto él como Kim Hye-yoon están magníficos. Creo que a la serie le sobran algunos episodios y que da demasiadas vueltas sobre las mismas ideas, llegando a hacerse algo repetitiva, pero tiene un concepto muy bueno, un comienzo estupendo y una pareja protagonista con una química que sostiene buena parte de la historia. Sus dos últimos episodios siguen esa misma línea y, aunque quizá la serie sería bastante más floja sin ellos dos, lo cierto es que funcionan de maravilla juntos y consiguen que quieras seguir viéndola.
Y para terminar, Our Beloved Summer, que ha sido mi favorita de estas tres. Me encantan absolutamente todos sus personajes y sus historias, y creo que ahí reside precisamente una de las grandes fortalezas de la serie. Quizá también se alarga un poquito más de lo necesario en algunos momentos, aunque no llega a los excesos de Lovely Runner. La química entre Choi Woo-shik y Kim Da-mi es una auténtica maravilla, visualmente es preciosa y llevo prácticamente todo el mes escuchando su OST en bucle en Spotify. Pero lo mejor es que estamos ante una historia que va mucho más allá del romance: habla de crecer, de los recuerdos, de la edad adulta, de los cambios y de encontrar nuestro propio camino. Una serie preciosa.

Entre linternas y espantapájaros
Lanterns es una de esas series que, en principio, no tenía pensado ver semanalmente. Quería esperar a que estuvieran todos los episodios disponibles y verla del tirón, pero las opiniones cada vez eran mejores y no paraban de recomendarla, así que terminé cayendo. Y menos mal, porque razón no les faltaba. Sus primeros tres cuartos me parecen estupendos. Aunque no conozca demasiado el lore de los Linternas, ese aire de thriller criminal con toques de ciencia ficción le sienta de maravilla, y sus dos protagonistas funcionan realmente bien. El problema llega cuando la serie parece estar alcanzando su desenlace y todavía quedan varios episodios por delante. Es precisamente en ese tramo final donde he sentido que la historia se vuelve mucho más caótica e incoherente, perdiendo parte de todo lo que había construido. Es una pena, porque creo que podría haber sido una serie enorme y, aun así, me ha parecido muy buena. Espero que en el futuro apuesten todavía más por su vertiente de ciencia ficción, porque ahí hay muchísimo potencial.
Y luego está The Scarecrow. Vaya señora serie. Cuando digo que pocas industrias saben hacer thrillers criminales como la coreana, producciones como esta son precisamente el motivo. Me parece la serie mejor escrita que he visto este mes y posiblemente también una de las mejores si metemos las pelis en el mismo saco. Porque es mucho más que una historia sobre asesinatos en serie: tiene una construcción narrativa estupenda y sabe desarrollar sus personajes y su historia de una manera extraordinaria. Sus dos últimos episodios son una auténtica barbaridad. Y qué decir de Park Hae-soo, porque creo que se ha marcado la mejor actuación del mes. Esa dualidad de su personaje entre las distintas etapas temporales está interpretada con una soltura descomunal, y tiene una presencia magnética en pantalla. Una de esas series que me recuerdan por qué sigo teniendo tanta debilidad por los thrillers coreanos.

Ms. Marvel siempre será mi lugar seguro
De Secret Invasion e Ironheart tampoco quiero extenderme demasiado, porque ya tienen sus respectivas entradas en el blog. La primera sigue pareciéndome un auténtico desastre, mientras que Ironheart no creo que llegue a ese extremo, aunque sí siento que le falta ese punch final para terminar de despegar. Eso sí, Riri me sigue gustando mucho y creo que el personaje tiene bastante potencial:
Rumbo a Vengadores: Doomsday | Ironheart
Rumbo a Vengadores: Doomsday | Invasión Secreta
Ms. Marvel, en cambio, sigue siendo mi serie de confort de Marvel por excelencia. Siempre es un gustazo volver a Kamala y a su mundo, y creo que tiene una energía y una personalidad que la hacen especialmente disfrutable:
Rumbo a Vengadores: Doomsday | Ms. Marvel

LECTURAS
El bloqueo de lector ha regresado
Este mes he leído bastante menos que el anterior. He estado más ocupado y las películas y series me llenaban más. Aun así, poco a poco sigo avanzando con Islas de Ascuas Oscuras, aunque pensaba que a estas alturas ya habría conseguido salir de mi pequeño bloqueo lector y parece que todavía no. Habrá que seguir teniendo paciencia y confiar en que las ganas vuelvan poco a poco.

VIDEOJUEGOS
Golpe de nostalgia
Este mes también ha habido tiempo para recuperar viejas aficiones. Mientras ordenaba algunos cajones de mi habitación, me encontré con una Nintendo DS y he terminado dedicándole unos ratitos a Pokémon SoulSilver, recordando viejos tiempos y volviendo a uno de mis juegos favoritos de toda la franquicia. Además, también he desempolvado un poco la PS Vita, que llevaba muchísimos meses sin utilizar, para darle por fin otro pequeño empujón. Parece que algunas de mis viejas consolas están volviendo a la vida.

Así termina el Archivo de octubre: horas de cine, series, lecturas y videojuegos resumidas en un solo post. Si quieres seguir sumando historias conmigo, no olvides suscribirte a la newsletter y que lleguen directo a tu bandeja de entrada.
