Hace aproximadamente un año empecé a sumergirme de lleno en el cine asiático. Desde entonces he visto un montón de películas y series japonesas y coreanas, además de varias películas chinas, pero todavía tenía una asignatura pendiente: animarme por fin con un C-drama. Quizá porque me resultaba más complicado acceder a ellos, había ido posponiendo ese momento.
Todo cambió hace unos meses, cuando descubrí el catálogo de Viki y me encontré con un montón de series chinas que me llamaban la atención. Fui guardando varias en mi lista, aunque no me animé con ninguna hasta hace poco, cuando, después de ver Our Beloved Summer, me quedé con ganas de seguir disfrutando de una historia de un estilo parecido. Había leído cosas muy buenas sobre When I Fly Towards You, así que decidí darle una oportunidad sin saber demasiado sobre ella y sin imaginar que acabaría ocupando un lugar tan especial entre mis series favoritas.
Si te interesa seguir todo lo que he ido descubriendo en este camino, aquí tienes el enlace a mi lista completa de Letterboxd con películas y series asiáticas que he ido descubriendo.
WHEN I FLY TOWARDS YOU (当我飞奔向你)
▫️Director: Mao De Shu▫️Guionista: Zhu Yi, Yue An & Tao Kai Xin
▫️Año: 2023▫️País: China▫️Episodios: 24 (≈35 min/ep)▫️Género: Comedia / Drama
▫️Disponible en Viki
▫️A raíz de un dulce encuentro fortuito, Su Zaizai, de 16 años, se siente irremediablemente atraída por Zhang Lurang, un compañero de clase inteligente y encantador, pero distante.

Los primeros episodios de When I Fly Towards You me hicieron pensar que estaba ante otro romance juvenil más, pero, alrededor del cuarto capítulo, empecé a notar que podía haber algo especial. Poco a poco fui conociendo mejor a sus personajes e implicándome en sus historias. Cuando quise darme cuenta, ya estaba llegando al último episodio y me costaba encontrar un momento para dejar de verla.
When I Fly Towards You ha terminado convirtiéndose en una de esas series que me gusta llamar pilares. Para mí, son historias que van mucho más allá del entretenimiento: se convierten en una especie de caparazón, en un lugar seguro al que acudir para sentirte bien, desconectar de lo que sucede a tu alrededor y refugiarte durante un rato en otro mundo. Sus personajes terminan resultándote tan cercanos que volver a ellos se siente casi como regresar a casa. No esperaba encontrar algo así cuando empecé a verla, y me alegra haber descubierto una historia que me ha hecho sentir tan a gusto en su compañía.

Una de las grandes virtudes de When I Fly Towards You es su pareja protagonista. Su Zaizai es puro corazón, una chica con una energía aparentemente inagotable, un encanto especial y una forma de afrontar la vida que termina contagiando a quienes la rodean. Siempre está dispuesta a ayudar y proteger a sus amigos y a su familia, y tiene esa capacidad de convertirse en un faro de luz para todo el grupo. Pero lo que más me gusta de ella es que su positividad no resulta ingenua. Aunque a veces también dude de sí misma, eso no le impide tomar la iniciativa, defender a quienes quiere y encontrar el valor necesario para plantar cara a aquello que no está dispuesta a aceptar.
En el otro extremo tenemos a Zhang Lurang, un personaje con el que me he sentido identificado en más de una ocasión. Sus inseguridades, sus dificultades para reconocer sus propias capacidades y esa lucha constante por encontrar su lugar me han llegado especialmente, porque también he pasado por etapas en las que me ha costado confiar en mí mismo. Por eso, ver cómo Zaizai se convierte en alguien tan importante para él ha sido una de las cosas que más me han emocionado de la serie. Ella le ofrece su cariño, pero también le ayuda a descubrir una confianza en sí mismo que quizá no habría encontrado de la misma manera. Hay algo muy bonito en que alguien sea capaz de ver en ti unas cualidades que tú mismo tienes dificultades para reconocer.
Creo que ahí reside buena parte de la magia de su relación. Son diferentes en muchos aspectos, pero se complementan de una manera preciosa. Basta con fijarse en cómo se complementan hasta en los estudios, aunque lo verdaderamente importante va mucho más allá de sus diferencias. Ambos confían ciegamente el uno en el otro, se apoyan ante los obstáculos que aparecen en sus vidas y encuentran la manera de seguir creciendo juntos, tanto en el instituto como cuando sus caminos empiezan a llevarlos por lugares distintos. Me resulta especialmente bonito ver cómo Zaizai consigue sacar a la luz el verdadero yo de Lurang y cómo la confianza que deposita en él le ayuda a valorar sus propias capacidades, sin que eso signifique que deje de tener que afrontar sus inseguridades. Además, son adorables juntos.
Su historia también me ha llevado a reflexionar sobre la influencia que pueden tener las personas que llegan a nuestras vidas. A veces, alguien nos ayuda a descubrir cosas de nosotros mismos que ni siquiera sabíamos que estaban ahí, o nos hace ver cualidades que nos cuesta reconocer por nuestra cuenta. La evolución de Lurang me ha recordado la importancia de seguir explorando mis propias capacidades, incluso cuando no siempre confío en mí mismo. Por todo ello, me resulta tan bonito acompañar a esta pareja a lo largo de los años, incluso cuando tienen que aprender a quererse en la distancia. When I Fly Towards You consigue que su relación se sienta natural, sin depender únicamente de los momentos románticos, porque lo que vemos es también a dos personas que se acompañan y se ayudan a convertirse en quienes quieren ser. Y quizá por eso me ha llegado tanto: además de hacerme sonreír, me ha permitido imaginar y sentir una vida que, de alguna manera, siento que no he tenido.

Si hay algo que hace que When I Fly Towards You sea mucho más que un romance juvenil, es su grupo de amigos. La química entre ellos es excepcional y consigue que sus relaciones se sientan naturales desde el primer momento. Me gusta que vengan de mundos tan distintos y que, aun así, encajen tan bien. Cada uno tiene sus propias circunstancias y su manera de ver la vida, pero juntos forman un grupo en el que todos encuentran su lugar.
Aunque las bromas y los momentos divertidos son una parte fundamental de su dinámica, lo que más me gusta es el cariño que hay detrás de ellos. Se preocupan de verdad los unos por los otros y se apoyan cuando lo necesitan, algo que queda reflejado en escenas como el viaje a la playa, el festival de música, la acampada o ciertos sucesos que no pueden afrontar solos. Verlos juntos me hace feliz y, de alguna manera, consigue que sienta que también formo parte de ese grupo.
Además, me parece especialmente bonito ver cómo evoluciona su amistad a medida que pasan los años. Sus vidas cambian y todos van madurando, pero la conexión entre ellos sigue ahí. Aunque cada uno tome su propio camino, hay vínculos que permanecen y personas que siempre encuentran la manera de estar presentes en la vida de los demás.

Guan Fang es uno de los personajes que más me han gustado y también un buen ejemplo de cómo cada uno aporta algo distinto al grupo. Conocer sus circunstancias personales, su pasado y la importancia que tiene su abuela en su vida hace que le cojas todavía más cariño. Hay una reflexión suya que me parece especialmente bonita: no siempre tenemos que ser los protagonistas; a veces basta con ser esa pequeña luz que brilla durante un tiempo para los demás. Creo que esa idea encaja perfectamente con su personaje y con la manera en que encuentra su lugar entre sus amigos.
Tampoco quiero dejar fuera a Gu Ran y Jiang Jia, porque su relación me ha gustado prácticamente tanto como la de la pareja protagonista. Su historia tiene otro ritmo y esa sensación de que sus sentimientos podrían salir a la luz en cualquier momento. Desde sus primeros encuentros se intuye que podría surgir algo entre ellos, por cómo chocan sus personalidades y por la forma en que se comportan cuando están juntos. Sin embargo, Gu Ran parece tener un miedo muy concreto: perder a Jiang Jia. Incluso cuando la ayuda con otros chicos, lo importante para él es que ella sea feliz y poder seguir a su lado. Esa lealtad, unida a la fortaleza con la que afronta sus propias dificultades, hace que resulte muy fácil cogerle cariño. Ver cómo su relación se va cociendo a fuego lento, a medida que pasan los años, ha sido otra de las grandes alegrías de la serie.
Al final, no solo disfrutas viendo cómo evoluciona la pareja protagonista: también acabas cogiéndoles cariño a los demás personajes y deseando seguir acompañándolos en sus vidas.

Creo que una de las cosas que más ha contribuido a que conecte con When I Fly Towards You es la nostalgia. La historia comienza en 2012, y los protagonistas tienen una edad parecida a la que yo tenía por aquel entonces, y eso ha hecho que algunas situaciones me recuerden inevitablemente a mi propia juventud. Hay amistades, experiencias y formas de mirar al futuro que me han llevado de vuelta a esa etapa de mi vida. Aunque existen diferencias culturales y las circunstancias no son exactamente las mismas, he encontrado en sus vivencias algo que me ha resultado muy cercano. Es una nostalgia agradable, aunque también tiene ese punto agridulce que aparece cuando recuerdas quién eras y cómo imaginabas tu futuro.
También me ha gustado mucho que la serie no se limite a contar una historia de amor adolescente, sino que nos permita acompañar a sus personajes mientras crecen y empiezan a descubrir qué quieren hacer con sus vidas. Ver cómo evolucionan sus relaciones, afrontan nuevas responsabilidades y se apoyan durante el camino hace que la historia adquiera otra dimensión. Crecer no significa necesariamente dejar atrás a las personas que han sido importantes para nosotros, y me parece precioso que la serie conserve esa idea incluso cuando sus protagonistas empiezan a recorrer caminos diferentes.
Si pienso en los momentos que me llevo de la serie, me cuesta muchísimo quedarme con unos pocos. El viaje a la playa transmite una sensación de libertad y felicidad difícil de explicar, de esas que te hacen desear estar allí con ellos. También recuerdo con especial cariño el supuesto día del apocalipsis, cuando todos están en el tren convencidos de que el mundo está a punto de terminar y dejan sus mensajes a la cámara de Zaizai. Es una escena que resume muy bien la amistad y las ganas de vivir que atraviesan la historia, y cuyos mensajes adquieren un significado especial más adelante. También me llevo la evolución de la relación entre Lurang y su hermano, las confesiones, los viajes que comparten y todo lo que sucede después de terminar la universidad. Hay demasiados momentos que me gustaría mencionar, pero prefiero dejar que quien se anime a verla los descubra por sí mismo.
Y no puedo terminar este bloque sin hablar de la música. Nada más acabar la serie, me fui directamente a Spotify a buscar sus canciones y, desde entonces, no he dejado de escucharlas en bucle. Algunos ejemplos de ellos son: 耳喃, de PIggy; Before, de Li Xue Shi, Zeyué y Zhu Yan’an; 佩奇的夏天, de 阁楼演奏班; o 死于夏夜的意外, de 择粒. Es una forma de prolongar la experiencia y de seguir conectado a unos personajes de los que cuesta despedirse. De hecho, mientras escribía esta reseña, sus canciones también me han estado acompañando.

Al final, When I Fly Towards You ha sido una de esas series que me han hecho feliz de una forma muy especial. Tiene una calidez que te envuelve y que no necesita recurrir constantemente al drama para emocionarte. Basta con acompañar a sus personajes, verlos disfrutar de su juventud, enamorarse, crecer y encontrar en los demás el apoyo que necesitan.
Quizá por eso despedirme de ellos me ha dejado una pequeña sensación de tristeza. Durante unas horas, sus vidas se habían convertido en una parte de la mía, y cuesta asumir que esa compañía pertenece a un mundo al que ya no puedes seguir accediendo de la misma manera.
Además, no deja de ser curioso que mi primer acercamiento a los C-dramas haya terminado convirtiéndose en una de las experiencias que más he disfrutado durante este recorrido por el audiovisual asiático. La serie no solo me ha dejado con más ganas de seguir descubriendo historias de este tipo, sino que también me ha llevado a reflexionar sobre mis propias capacidades y sobre la vida que quizá me habría gustado vivir. Creo que esa es una de las cosas más bonitas que puede conseguir una ficción: hacerte disfrutar de una historia y, al mismo tiempo, despertar en ti preguntas, recuerdos y posibilidades que van más allá de la pantalla.
When I Fly Towards You ha sido mucho más que una buena serie juvenil; es también una historia sobre crecer, madurar, descubrir quién quieres ser y aprender a afrontar los cambios sin dejar atrás a las personas que han sido importantes para ti. Una de esas historias que llegan en el momento adecuado y que terminan convirtiéndose en un pequeño refugio al que siempre apetece volver.
Puntuación: 10 / 10

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