Enero ha sido un mes lleno de historias… Aunque más por películas y series que por libros o videojuegos. Este es el primer Archivo de enero, un intento de reunir todo lo que me ha robado horas y cabeza este mes. No es un ranking ni una lista perfecta, es simplemente mi registro personal. No entraré en muchísimo detalle en cada título; la idea es compartir mis sensaciones y recuerdos del mes de forma ligera. Siéntete libre de leerlo a saltos, curiosear o descubrir algo nuevo junto a mí.

PELÍCULAS

El primer mes del año ha sido productivo e intenso en cuanto a cine se refiere. Entre momentos de diversión, emociones inesperadas y alguna que otra reflexión, he pasado horas sumergido en historias que me hicieron reír, sorprenderme y, a veces, incluso pensar un poco más allá de la pantalla. Enero me dejó una sensación de cine vivido más que de cine consumido.

Avatar: Fire and Ash inaugura el año, It: Chapter Two decepciona

El inicio ya pintaba prometedor porque pude ir a ver Avatar: Fire and Ash al cine, y fue un espectáculo. Aunque aún sigo prefiriendo Avatar: The Way of Water, toda la experiencia, y esa segunda mitad, merecieron completamente la entrada de cine. Tengo muchas ganas de ver cuál es el siguiente paso de la saga. Yo sueño con que veamos tribus en Pandora que estén en las montañas y el frío, más viscerales, al estilo vikingo. Sería curioso.

El viaje cinéfilo prosiguió con la película animada 100 Meters, que pintaba prometedora. Aunque tenía secuencias de animación alucinantes, la historia se me quedó un poco a medio gas, llegando a aburrirme en ocasiones. En contraste, quise verme al día siguiente It: Chapter Two, porque quiero ponerme al día con la serie It: Welcome to Derry. Sin embargo, esta segunda película me pareció muy inferior a la primera entrega: decepcionante y, en muchos momentos, más cómica que otra cosa.

Avatar: Fire and Ash

Querido Kore-eda, tu cine es de las mejores cosas que me han pasado nunca

Los últimos dos meses he estado descubriendo el cine de Hirokazu Kore-eda muy poco a poco, y estoy completamente enamorado de sus obras. Sin duda, uno de los mejores directores que existen. Así, tras esos tropiezos a principios de mes, apareció Kore-eda para traerme una de las mejores películas que he visto en mi vida: Our Little Sister (hablo con más extensión de ella en este post: Diarios de cine – Episodio 1: Our Little Sister). Pocos días después vi Monster, también de Kore-eda, otra película grandiosa que solo él podría hacer, con una banda sonora de Ryuichi Sakamoto bellísima. Tengo muchas ganas de seguir explorando su cine.

Our Little Sister

Entre cine japonés, K-dramas y locuras chinas

Siguiendo con el cine japonés, me sumergí de nuevo con Ryutaro Nakagawa en One Day, You Will Reach the Sea, que, sin ser mi favorita del director, mantiene esa visión mágica que me deja embobado. Lo mismo me pasó con River Returns, de Masakazu Kaneko: era como estar dentro de un cuento.

Por desgracia, o por suerte, vi por primera vez La tumba de las luciérnagas, y solo diré que, aunque sea una gran película, no quiero volver a verla nunca jamás. No quiero hacerme ese daño.

Mi viaje por el cine asiático continuó. Vi que Amazon tenía una película china llamada Escape from the 21st Century, y al darle al play me sumergí en una de las películas más locas que he visto en mi vida… Pero locas con sentido dentro de un sinsentido. Sus artificios y características visuales son una auténtica locura: era como mezclar Scott Pilgrim, Kung Fury, Guns Akimbo y Todo a la vez en todas partes.

Después de esa experiencia loca, volví al drama coreano con 20th Century Girl y Tune in for Love. La primera es entretenida, pero sin más; tiene muchos de los estereotipos de los que pecan los K-Drama. Tune in for Love, sin llegar a la maestría de otros K-Drama que he visto, me mantuvo conectado en todo momento, incluso con algunos tropos que no me convencieron, pero cuando sonó Fix You de Coldplay, me rompí por completo.

Este mes también pude ver otras películas del cine coreano: el thriller con bucles temporales A Day, o Don Lee repartiendo ostias en The Roundup (algo que siempre mola una barbaridad), o imaginar cómo funcionaría una sociedad de fantasmas que quieren mantener las leyendas urbanas vivas y «sobrevivir» en ese infierno (que tiene un sistema capitalista) con Dead Talents Society.

Escape from the 21st Century

Por fin, una película de terror que me hace estar tenso

Antes hablaba de lo cómica que me pareció It: Chapter Two, y en parte es porque no me puedo tomar muy en serio las películas de terror puro o terror psicológico. Pero eso cambió cuando vi A Tale of Two Sisters. No recuerdo cuándo fue la última vez que estuve tan tenso viendo una película; quizás fuera con It Follows, pero de eso hace mucho tiempo.

A Tale of Two Sisters

Un documental que todos deberían ver y me dejó sin palabras

Para acabar la sección, quise dejar para el final el documental Black Box Diaries, protagonizado y dirigido por Shiori Itō. Es un documental duro, necesario y profundamente poderoso, es de esas obras que te dejan en silencio al terminarla; no sabes qué hacer. Lo que tuvo que pelear y sufrir Shiori Itō en esta sociedad patriarcal es horrible; ver cómo fallan las instituciones y cómo el poder facilita el abuso es demoledor.

Black Box Diaries

SERIES

Este mes de enero ha sido casi perfecto en cuanto a series, porque todo lo que he visto me ha maravillado una barbaridad. Sin embargo, hubo una serie que hizo cojear este mes que parecía perfecto para las series, y hubiera deseado que no fuera así.

Gracias, Stranger Things

El primer paso en enero vino de la mano de un grupo de chavales que comenzaron su viaje hace casi 10 años en Hawkins con la serie Stranger Things, convirtiéndose en uno de los proyectos originales más importantes en la cultura popular de la última década. Fue un final emocionante y perfecto para todo lo que ha sido la serie. Siempre tendré un buen recuerdo de ella y de todos sus personajes. Podré decir con orgullo que estuve ahí y viví el viaje de Stranger Things. Enero no pudo tener mejor comienzo.

Stranger Things

Ains, Pluribus… Esperaba más

Aquí entra esa pata de la mesa que hizo cojear una mesa que pudo ser perfecta. Pluribus ha sido decepcionante, y mucho. Me hubiera encantado decir que amé esta serie, pero solo le puedo sacar dos cosas positivas: su potente premisa con un espectacular primer episodio, y una pletórica Rhea Seehorn. Me costaba mucho acabar los capítulos; daba la sensación de que todo daba vueltas y más vueltas, y con el capítulo final me quedé igual.

No perderé mi tiempo viendo la segunda temporada…

Pluribus

Corea conquistó este mes

Este mes, las series coreanas me dejaron completamente alucinando. No exagero si digo que las amé con todas mis fuerzas. Cada episodio me enganchó, me hizo reír, emocionarme y, en algunos momentos, incluso soltar un suspiro de emoción. Fue imposible despegarme de ellas, y terminé cada capítulo con ganas de más.

Summer Strike ha sido mi imperio romano como persona introvertida que soy. Me atrapó desde el primer momento: ese tono ligero, la atmósfera tranquila, los personajes con los que conectas rápido… Me transporté a ese pueblo de Angok junto a la protagonista Lee Yeo-reum, y no quería irme de allí; quería quedarme con todos ellos. Esta serie ha sido un regalo, y sé que volveré a ella más de una vez.

Corea del Sur me dio una de las series que más me han sorprendido: Moving. Es un popurrí de muchas cosas, pero todas están encajadas a la perfección. Mezcla superhéroes, drama familiar, espionaje, conspiraciones políticas internacionales, acción, romance y drama adolescente. Están haciendo una segunda temporada, así que estáis a tiempo de verla en Disney Plus. Merece cada minuto, aunque sea una serie larga.

Y aunque Summer Strike y Moving fueron increíbles, no fueron lo mejor de enero. Ese lujo se lo lleva Twinkling Watermelon. Esta serie no es perfecta, pero no necesita serlo. Valoro muchísimo cuando series o películas de este estilo me transportan en un viaje emocional único, con risas, frustración, amor, lágrimas,… y me permiten crear una conexión especial con sus personajes. Salvando las distancias, me recuerda a la serie Twenty-Five Twenty-One, y por eso la amo. Twinkling Watermelon siempre tendrá un hueco eterno y especial en mí.

Twinkling Watermelon

Marvel está de vuelta (nunca se fue)

Este 2026 promete y mucho para Marvel Studios, y no pudo tener mejor comienzo que con Wonder Man. Siempre tuve fe en este proyecto por todo el equipo que había detrás, y vaya que sí ha sido buena… ¡ha sido buenísima! Todo brilla en esta serie, empezando por ese dúo de Simon Williams y Trevor Slattery; son el alma de la serie porque su fortaleza son sus personajes y el viaje de Simon.

Espero poder ver más de Simon en el futuro, o alguna continuación narrativa. En mi cabeza, hubiese sido espectacular verle en Spider-Man: Brand New Day.

La siguiente parada es la segunda temporada Daredevil: Born Again, aunque aún quedan 2 meses para ello.

Wonder Man

LECTURAS

Bloqueo de lector en su máximo esplendor

La verdad es que este mes no he leído apenas. Llevo con Mañana Azul, tercer libro de la saga Amanecer Rojo de Pierce Brown, desde hace meses, y aún voy por la mitad. Y no es porque no me guste; todo lo contrario, me está pareciendo una auténtica barbaridad. Pero creo que no estoy en el mood de leer. Lo mismo me está pasando con los cómics, que no toco desde octubre quizá, pero quiero seguir con mi lectura post-evento Secret Wars, que espero poder retomar pronto.

Así que poco más que decir, aunque con el notición de Apple TV adquiriendo los derechos cinematográficos de Mistborn y Archivo de las Tormentas, me están entrando ganas de volver a la lectura. Además, tengo tres libros nuevos que quiero leer: Islas de Ascuaoscura de Sanderson, Antes de que los cuelguen de Abercrombie y El Imperio del Silencio de Ruocchio.

Amanecer Rojo – Arte por Bastien Lecouffe

VIDEOJUEGOS

Del Continente a Japón

Gran parte del final de 2025 lo pasé con The Witcher III, pero no fue hasta principios de este mes cuando pude finalizar uno de los mejores juegos que he jugado jamás. Su historia principal es espectacular, y sus dos DLCs expanden la maestría absoluta de este videojuego aún más. Terminar The Witcher III me dejó una mezcla de satisfacción y vacío; sentía que había vivido algo enorme y quería más del mundo de Geralt. Cada vez tengo más ganas de The Witcher IV.

Tras viajar por Novigrado, las Islas de Skellige o Toussaint, puse rumbo a Japón para empezar Ghost of Yōtei. Aunque aún voy por la mitad del juego, lo estoy disfrutando igual o más que Ghost of Tsushima. Todavía no puedo sacar conclusiones, porque queda mucho por explorar, pero las sensaciones están siendo muy buenas.

The WItcher III: Wild Hunt

Así termina el Archivo de enero: horas de cine, series, lecturas y videojuegos resumidas en un solo post. Si quieres seguir sumando historias conmigo, no olvides suscribirte a la newsletter y que lleguen directo a tu bandeja de entrada.

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