Agosto ha sido un mes cargadito de cine y series, con auténticas obras maestras como Harakiri, además de películas tan esperadas como The Odyssey y Spider-Man: Brand New Day. Japón ha tenido un protagonismo muy positivo, pero también ha habido espacio para nuevos k-dramas, thrillers y haber superado del ecuador del maratón rumbo a Avengers: Doomsday.

La lectura y los videojuegos han quedado algo más relegados, aunque al menos Crimson Desert ha conseguido sacarme del pequeño bloqueo videojueguil en el que estaba.

Si te perdiste el anterior, puedes leer el Archivo de julio aquí.

PELÍCULAS

Del veterano al debutante: Nolan y Kane Parsons

Este mes toca hablar de dos películas muy diferentes entre sí: una producción gigantesca de uno de mis directores favoritos y otra mucho más pequeña dirigida por un cineasta jovencísimo que apenas comienza su carrera. Sin embargo, ambas tienen algo en común: han conseguido llenar las salas.

Pude disfrutar The Odyssey en el cine y fue una experiencia audiovisual colosal, especialmente en lo sonoro. Para mí, Nolan es sinónimo de querer ver una película, haga lo que haga, voy a querer estar sentado en una sala. El diseño de sonido, el diseño de producción y un reparto espectacular funcionan a todos los niveles y, aunque quizá no entre entre mis favoritas de su filmografía, eso no quita que sea una producción épica gigantesca. Desde esa secuencia en el Hades, mi favorita, hasta el asedio a Troya, pasando por los momentos finales que rodean al arco o incluso una escena sacada directamente de una película de body horror. No sé cuál será el siguiente paso de Nolan, pero ojalá haga una película de terror.

En el otro extremo está Backrooms. Nunca he estado demasiado metido en su lore: sabía que existía y me sonaban los vídeos de YouTube, pero nunca los había visto, así que mi primer acercamiento ha sido directamente con la película. Y vaya debut tan prometedor para Kane Parsons. Destaca sobre todo por su dirección y por la fotografía de Jeremy Cox, que es una auténtica delicatessen. Quizá su estructura no me haya convencido del todo, pero su concepto y la manera de llevarlo a la pantalla resultan tremendamente inmersivos. Es una película que demuestra que Parsons tiene mucho que decir y, sobre todo, que deja con ganas de descubrir hasta dónde puede llegar.

The Odyssey

Spider-Man deslumbra y Supergirl tropieza

Entramos en el terreno de los superhéroes con dos de las películas del género que nos ha dejado el año, a falta de Clayface, que, sinceramente, me interesa bastante poco, y de la esperadísima Avengers: Doomsday. Y quiero empezar por el mayor superhéroe de la historia: Spider-Man, porque Spider-Man: Brand New Day me ha parecido una auténtica maravilla y una de esas películas arácnidas que se quedan en la memoria.

Después de una primera trilogía que sigue siendo magnífica, esta nueva etapa de Peter Parker llega de la mano de Destin Daniel Cretton, un director del que ya he hablado muchas veces y del que no me cansaré de reivindicar sus películas: desde Short Term 12 hasta Just Mercy o The Glass Castle. Me habría encantado poder verla más de una vez en el cine, porque es una película que sabe jugar perfectamente sus cartas y, sobre todo, entiende la esencia de Spider-Man. El traje es absolutamente perfecto (me da hasta rabia pensar que algún día tendrán que quitárselo), la química entre Spider-Man y Punisher funciona muchísimo mejor de lo que esperaba y los pequeños momentos con Hulk vuelven a recordarme cuánto echo de menos una nueva película del personaje (odio eterno a Universal).

Sadie Sink como Jean Grey es otro de esos castings que prometen ser recordados durante mucho tiempo y tengo muchas ganas de descubrir qué harán con ella en X-Men. Las escenas de acción son espectaculares, los balanceos son una auténtica maravilla, la fotografía tiene una identidad propia y Nueva York vuelve a sentirse viva, casi como un personaje más. Y, por encima de todo, me encanta que Ned y MJ sigan funcionando tan bien. De hecho, mi escena favorita de toda la película es simplemente una conversación entre los tres que no habría tenido ni la mitad de fuerza sin todo lo construido durante la trilogía de Jon Watts. Son muchísimas las cosas que funcionan aquí y, sobre todo, se siente como un gran nuevo comienzo para Peter.

Por otro lado, por fin he podido ver Supergirl y… qué película tan extraña. Milly Alcock es, con diferencia, lo mejor de la película y demuestra que puede ser una Supergirl fantástica, pero siento que la película nunca está a su altura. Es genérica, está llena de ideas que no terminan de estar bien ejecutadas y, en algunos momentos, hasta me parece visualmente fea. Y luego está Jason Momoa como Lobo, que directamente me parece lo peor de la película con una diferencia abismal. No sé exactamente qué ha pasado aquí, porque había elementos suficientes para hacer algo mucho más interesante, pero, curiosamente, no ha conseguido quitarme las ganas de ver más de Supergirl. De hecho, lo poco que aparece David Corenswet como Superman vuelve a demostrar que el casting es absolutamente perfecto.

Spider-Man: Brand New Day

Una aventura espacial y un desastroso biopic

Estas dos películas son probablemente las que más me han dejado con la sensación de que podrían haber funcionado mucho mejor.

The Mandalorian & Grogu es una película correcta y divertida que mantiene intacta esa aura de aventura y western espacial que tan bien le funciona a Star Wars. En muchos sentidos, se siente como un episodio largo visualmente espectacular de la serie, y precisamente por eso funciona: es difícil aburrirse con ella. El problema es que creo que le falta un poco más de fuerza, tanto en lo que quiere contar como en el desarrollo de sus personajes. No sé si era la película más adecuada para marcar el regreso de Star Wars a los cines después de tanto tiempo.

Y después está Michael… vaya desastre. Lo único que realmente me ha gustado de la película es Jaafar Jackson, que consigue hacer algo impresionante, y, por supuesto, la música de Michael Jackson, porque sus canciones siguen siendo absolutamente maravillosas. Más allá de eso, me he encontrado con una amalgama de escenas mal editadas, videoclips y momentos que parecen unidos sin demasiado sentido, hasta el punto de que la película acaba transmitiéndome muy poco. Quizá la segunda parte consiga mejorar las cosas, pero esta primera me ha parecido un biopic prácticamente mediocre.

Michael

Kobayashi y Fujii: dos generaciones de cine japonés

Japón ha tenido un impacto enormemente positivo en mi mes. Todavía no he visto demasiado cine japonés clásico, pero poco a poco quiero ir poniéndome a ello, y este mes he tenido el privilegio de ver Harakiri de Masaki Kobayashi. Una obra maestra excelsa en todos los sentidos y, además, adelantada a su época, con una fotografía que te deja completamente embobado. Una película magistral sobre las contradicciones del código de honor, con un tercer acto absolutamente catártico. Algún día me pondré también con la trilogía de La condición humana de Kobayashi. No sé cuándo, porque sus casi diez horas de duración entre las tres películas imponen bastante, pero quiero hacerlo.

Por otro lado, vuelve Michihito Fujii a estos archivos mensuales, uno de esos directores que me enamoraron cuando me embarqué en este viaje por el cine asiático. The Last 10 Years me parece sublime y 18×2 Beyond Youthful Days, directamente, su obra maestra, pero The Parades no se queda atrás. Una película preciosa y, al mismo tiempo, dolorosa, que plantea qué puede haber después de la muerte desde una perspectiva cálida y profundamente humana.

Y buena parte de esa magia está también en su apartado audiovisual. La fotografía de Keisuke Imamura es bellísima y la banda sonora de Yojiro Noda, de RADWIMPS, me ha acompañado durante semanas en bucle. Sí, el mismo Yojiro Noda de Your Name. Dos películas completamente diferentes, separadas por más de seis décadas, pero que me han vuelto a demostrar por qué cada vez tengo más ganas de seguir explorando el cine japonés.

Harakiri

Pattinson, Zendaya y una comedia coreana

Estas dos películas no tienen prácticamente nada que ver, pero reconozco que no sabía muy bien en qué bloque meterlas, así que han acabado compartiendo espacio. Por un lado tenemos The Drama, liderada por dos mastodontes como Robert Pattinson y Zendaya. Es una película que no ha terminado de funcionar del todo conmigo y que, sinceramente, creo que habría sido bastante menos interesante sin ellos dos. Tiene buenas ideas y algunos momentos realmente potentes, especialmente cuando llega esa traca final, pero durante buena parte del metraje había algo que no terminaba de hacer clic conmigo.

En el otro extremo está Extreme Job, que si no me equivoco llegó a convertirse en la segunda película más taquillera de la historia de Corea del Sur. Es una película sencilla, divertida y tremendamente fácil de disfrutar. No destaca especialmente en nada, pero tampoco falla en prácticamente nada: te ríes, te entretienes durante sus dos horas y probablemente dentro de unos años apenas recordaré gran cosa de ella.

The Drama

Soderbergh y las ovejas detectives

Black Bag es la nueva película del gran Steven Soderbergh, que le da una vuelta de tuerca al cine de espías dejando de lado esa vertiente más dinámica y cargada de acción para mantener la estimulación y la tensión a través de los diálogos, los secretos y la desconfianza. Un thriller de espías mucho más sofisticado de lo habitual que, además, consigue funcionar de maravilla en apenas 90 minutos. Y qué decir de Fassbender y Cate Blanchett, están pletóricos.

En el lado completamente opuesto tenemos Sheep Detectives, porque ¿qué puede haber mejor que un rebaño de ovejas intentando descubrir quién ha asesinado a su dueño, que no es ni más ni menos que Hugh Jackman? No es la panacea ni pretende serlo, pero original es un rato.

Black Bag

SERIES

Cuando nada es lo que parece

Tenía muchas ganas de ver Notes from the Last Row por su dúo protagonista. Por un lado, el joven Choi Hyun-wook, que cada vez que lo veo me deslumbra, ya sea en Twenty Five Twenty One, Weak Hero Class, Twinkling Watermelon o D.P.. Y por otro, el legendario Choi Min-sik, que ya me había regalado auténticas masterclasses en Oldboy o I Saw the Devil. Y ninguno decepciona. La serie es un thriller lleno de secretos y plot twists que no deja de sorprender hasta su último plano. Cuando crees que ya has entendido algo, vuelve a darle la vuelta.Y gran parte de que funcione tan bien está en sus dos protagonistas, porque sin ellos esta historia no habría funcionado ni la mitad de bien.

Por otro lado, vi The Art of Sarah, un minucioso puzzle que no termina de resolverse hasta el final, con una Shin Hae-sun espléndida en el papel protagonista. Quizá su desarrollo sea algo irregular en determinados momentos, pero consiguió mantenerme enganchado durante todo el recorrido, jugando constantemente con la información que nos da y con aquello que creemos saber.

Por último, está Mouse, un thriller sobre la psicopatía que llevaba muchísimo tiempo en mi lista y al que por fin le ha llegado el momento. Y vaya señora serie. Son 20 episodios en los que prácticamente cada detalle importa, donde nada es exactamente lo que parece y la serie consigue que cuestiones constantemente todo lo que estás viendo. Cuando crees haber entendido algo, consigue darle otra vuelta y hacerte dudar de nuevo. Su escritura es tremendamente inteligente y, pese a su duración, nunca he sentido que se haga pesada. Además, sus primeros seis episodios son directamente una obra de arte y consiguen que quieras quedarte sentado delante de la pantalla hasta el final. Y aquí aplica una regla fundamental: cuanto menos sepas de Mouse antes de verla, mejor. Una experiencia única de misterio, confusión y fascinación que me alegro muchísimo de haber visto por fin.

Mouse

Woo Young-woo, una protagonista extraordinaria

Otra de las primeras series que me guardé cuando empecé a interesarme por los k-dramas fue Extraordinary Attorney Woo, y después de tantos elogios como había leído sobre ella, puedo decir que incluso se quedan cortos. La serie sigue a Woo Young-woo, una abogada autista que comienza su primer trabajo en un importante bufete y se embarca en un viaje maravilloso, enfrentándose no solo a los retos propios de su profesión, sino también a todas esas pequeñas y grandes cosas que nos pone delante la vida. Y lo bonito es ver cómo poco a poco va encontrando su lugar, aprendiendo a desenvolverse en un mundo que muchas veces no está preparado para alguien como ella.

Gran parte de la magia está también en todos los personajes secundarios que acompañan a Woo durante este camino. Jung Myung-seok, Choi Su-yeon, Dong Geu-ra-mi, Lee Jun-ho… todos consiguen que la serie crezca mucho más allá de su protagonista y hacen que acabes sintiendo un cariño enorme por ellos. Y luego están los casos, que no son simplemente historias legales, sino una forma de hablar de discriminación, prejuicios, familia, relaciones y situaciones de dudoso valor ético. Me encanta cómo la serie consigue plantear estos dilemas sin convertirlos siempre en respuestas fáciles, haciendo que cada nuevo caso sea también una pequeña lección para Woo y para nosotros. Todo está tratado con muchísimo cariño, sinceridad y respeto, y eso se nota prácticamente en cada episodio.

Y qué decir de Park Eun-bin, que está maravillosa como Woo Young-woo. Me ha dejado con muchísimas ganas de seguir viendo proyectos suyos, como Hyper Knife, aunque ya me encantó en The Wonderfools. Y espero que esa segunda temporada llegue más pronto que tarde.

Extraordinary Attorney Woo

Una nueva joya japonesa

Quería volver a acercarme a las series japonesas, porque guardo muy buenos recuerdos de otras como The Makanai: Cooking for the Maiko House o Glass Heart, así que decidí darle una oportunidad a Unnatural. Y vaya acierto. No tardó demasiado en engancharme y terminó convirtiéndose en una de esas series que empiezas casi por curiosidad y acabas devorando.

La serie sigue a un equipo de especialistas forenses del UDI, encargado de investigar muertes que presentan circunstancias poco naturales. Cada episodio plantea prácticamente un caso diferente, pero lo que más me ha gustado es cómo consigue que todo termine formando parte de un conjunto mucho mayor. Y me encanta que la investigación forense no se plantee únicamente como una forma de descubrir cómo ha muerto alguien, sino como una manera de encontrar respuestas que puedan servir a los vivos.

Satomi Ishihara está magnífica como Mikoto y Arata Iura hace un trabajo espectacular con Nakado, mientras que Masataka Kubota y Mikako Ichikawa completan un reparto al que es muy fácil coger cariño. Quizá algunas interpretaciones de personajes más secundarios se sientan algo exageradas en determinados momentos, pero es un pequeño defecto dentro de un conjunto que me ha funcionado de maravilla. Y, por supuesto, no puedo terminar sin mencionar Lemon de Kenshi Yonezu, una de esas canciones que terminan quedándose inevitablemente asociadas a una serie.

Unnatural

Tres series que todavía funcionan

El maratón hacia Avengers: Doomsday ya ha superado su ecuador y esta vez tocaba enfrentarse a unas cuantas series del MCU. De momento no quiero extenderme demasiado con ninguna porque ya habrá tiempo de dedicarles sus respectivos posts cuando tenga más tiempo para escribir, pero sí quería dejar por aquí algunas impresiones.

Hawkeye es una de esas series que, cada vez que vuelvo a ella o simplemente me encuentro con algún clip, consigue ponerme de buen humor. Y volver a verla ha tenido exactamente el mismo efecto. Sigue siendo una de las propuestas más divertidas del MCU, pero, sobre todo, sigo sin entender que no hayamos tenido más de Kate Bishop desde entonces. Más allá de aquella escena postcréditos de The Marvels, Hailee Steinfeld tiene muchísimo más que ofrecer como Kate Bishop y el MCU debería aprovecharlo muchísimo más. Quiero más Kate Bishop.

Algo parecido me ocurre con She-Hulk: Attorney at Law. Sigo completamente enamorado de su primer episodio, que me parece una auténtica barbaridad en prácticamente todos los aspectos. Es una de las adaptaciones del MCU que más se ha atrevido a abrazar el espíritu de los cómics, y creo que precisamente ahí reside buena parte de su encanto. Tatiana Maslany está maravillosa, Mark Ruffalo vuelve a estar fantástico como Bruce Banner y Jennifer Walters es un personaje al que quiero volver a ver cuanto antes. Además, ese final es de una inteligencia tremenda y demuestra que la serie entendía perfectamente lo que quería hacer. No le puedo sacar prácticamente ningún pero: esta serie, Tatiana Maslany, Mark Ruffalo y, sobre todo, Hulka se merecen todo lo bueno.

Por último, está Echo, que curiosamente casi funciona como dos cosas a la vez: una serie con identidad propia y una especie de puente dentro del MCU. Maya Lopez nunca fue precisamente lo que más me llamó la atención de Hawkeye, pero creo que aquí funciona muchísimo mejor. Sigue siendo una serie bastante funcional, con algunas decisiones que me interesan más que otras, pero tiene algo que Hawkeye apenas podía ofrecerle: la posibilidad de construir su propia identidad. Y, por supuesto, está Kingpin. Vincent D’Onofrio vuelve a estar colosal en todos los sentidos.

Hawkweye

LECTURAS

Una lectura especial sobre Lobezno

En cuanto a lecturas, este mes no he leído nada más allá de Spider-Man 2099, pero tengo una novedad que me hace especial ilusión compartir. Mi amigo Álvaro Sánchez (Chuck Pastrana) ha publicado El Multiverso de Lobezno, un auténtico must para cualquier fan del personaje. Lo tiene todo sobre Lobezno y, además, tengo un pequeño cameo al principio del libro. Podéis conseguirlo aquí: El Multiverso de Lobezno.

El Multiverso de Lobezno

VIDEOJUEGOS

Por fin, Crimson Desert

En videojuegos estaba bastante out este mes, la verdad. Llegué incluso a ponerme con los LEGO Marvel, pero no era capaz de engancharme a nada. Hasta que vi que Crimson Desert había recibido una actualización enorme y no pude resistirme. Es un juego al que tenía ganas desde que supe de su existencia, así que finalmente me hice con él y, después de unas ocho horas, lo estoy gozando como un enano. El único problema es que quizá se solape demasiado con la salida de Marvel’s Wolverine… y no sé de dónde voy a sacar tantas horas.

Crimson Desert

Así termina el Archivo de agosto: horas de cine, series, lecturas y videojuegos resumidas en un solo post. Si quieres seguir sumando historias conmigo, no olvides suscribirte a la newsletter y que lleguen directo a tu bandeja de entrada.

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