Llevaba un mes sin escribir por aquí. No porque me faltaran ganas, sino porque, a veces, simplemente no da tiempo para todo. Aun así, había una tradición que no quería romper: este pequeño archivo mensual, al que siempre me gusta volver con el paso del tiempo.

Julio ha sido un mes claramente dominado por las series, que le han ganado la partida a las películas. He viajado por algunos de los slice of life más bonitos que recuerdo, he seguido descubriendo el maravilloso cine de Kore-eda, me he encontrado con k-dramas tan caóticos como divertidísimos y con otros repletos de lecciones. Todo ello ha hecho que apenas quedara tiempo para muchas más cosas, pero, al fin y al cabo, de eso se trata: de seguir encontrando historias que merezcan la pena.

Si te perdiste el anterior, puedes leer el Archivo de junio aquí.

PELÍCULAS

El terror más incómodo y el más gamberro

Nunca he sido un gran fan del género de terror. Siempre me ha interesado mucho más ese terror que te hace sentir incómodo y te deja mal cuerpo que el basado en jumpscares o en el gore porque sí. Muchas veces, intentando ser tan extremas, estas películas acaban provocándome más risas que auténtico miedo.

Precisamente por eso tenía tantas ganas de ver Obsession, una pequeña película que este año se ha convertido en todo un fenómeno y cuyo éxito ahora entiendo perfectamente. Es una experiencia profundamente incómoda de principio a fin. Su aire de cine independiente, unido al formato 3:2, hace que todo resulte todavía más claustrofóbico, mientras la historia no deja de sorprender a medida que avanza. Pero si hay alguien que sostiene la película es Inde Navarrette, con una interpretación magnífica. Gran debut de Curry Barker.

Después llegó Ready or Not 2: Here I Come, una secuela que tenía bastante fácil conquistarme porque ya soy un gran defensor de la primera película. Su mezcla de humor negro, violencia desatada y puro gamberrismo vuelve a funcionar de maravilla, en gran parte gracias a una Samara Weaving que se lo pasa en grande y consigue transmitir esa diversión al espectador. Además, la incorporación de Kathryn Newton es un auténtico acierto. Sigo prefiriendo la original, probablemente por el factor sorpresa, pero me ha parecido una secuela muy digna y una continuación muy divertida.

Obesession

Un viaje demasiado corto por Eternia

Masters of the Universe me ha dejado con sensaciones encontradas. En muchos momentos la he sentido demasiado genérica y, además, creo que le sobran fácilmente unos veinte minutos de metraje. Tampoco ayuda que abuse de algunos gags demasiado previsibles.

Aun así, también tiene bastantes virtudes. Visualmente es potente, la banda sonora funciona muy bien, el reparto está bastante acertado y deja varias escenas realmente potentes. Pero lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido todo lo relacionado con Eternia. Cada vez que la película se adentra en ese mundo es cuando realmente cobra vida, y precisamente por eso me quedé con ganas de pasar mucho más tiempo allí.

No creo que sea una película que vaya a revisitar, pero sí me ha dejado con ganas de volver a ese universo. Ojalá una posible secuela se centre mucho más en Eternia.

Masters of the Universe

Kore-eda y su infinita sensibilidad

Un mes más, una película más del cineasta japonés Hirokazu Kore-eda, esta vez con una película coreana. Cada nueva obra no hace más que confirmar que es uno de esos directores con una sensibilidad absolutamente única. Y, cómo no, vuelve a aparecer uno de los temas que mejor sabe retratar: la familia.

Broker parte de una premisa muy particular para construir otra historia profundamente humana, en la que Kore-eda vuelve a demostrar que no necesita grandes artificios para emocionar. Le basta con reunir a un puñado de personajes, dejar que convivan y permitir que las emociones nazcan de forma completamente natural.

Además, sería imposible hablar de la película sin destacar su magnífico reparto. Song Kang-ho, Gang Dong-won, Bae Doona, IU y Lee Joo-young forman un grupo con una química fantástica que hace que el viaje resulte todavía más especial. Mención aparte merece IU, que firma una interpretación magistral y demuestra, una vez más, el enorme talento que tiene como actriz. Otra gran película de Kore-eda y una nueva confirmación de que seguir explorando su cine es siempre una apuesta segura.

Broker

Dos nuevas paradas en el thriller coreano

También ha habido hueco para un par de thrillers coreanos, aunque muy diferentes entre sí.

Midnight supone una interesante ópera prima de Kwon Oh-seung y consigue que la tensión se respire prácticamente desde el primer minuto. Cuenta con un asesino realmente perturbador, aunque también hay decisiones de los personajes y, sobre todo, una policía de una incompetencia casi legendaria que hacen que la historia pierda credibilidad en algunos momentos. Aun así, no voy a engañar a nadie: una de las razones por las que quería verla era Jin Ki-joo, después de descubrirla en Teach You a Lesson, serie de la que hablaré un poco más adelante.

Good News, por su parte, juega en algo completamente distinta. Es una mezcla muy ingeniosa de thriller, comedia negra y un pequeño toque de jazz. Quizá se alargue un poco más de la cuenta, pero es una película muy disfrutable que sabe mantener el equilibrio entre la tensión, el humor y el caos de una situación que no deja de complicarse.

Midnight

Una de las grandes infravaloradas del UCM

El maratón sigue avanzando. Sí, lo sé, todavía tengo pendientes los posts correspondientes a las anteriores películas y series de Marvel Studios… Espero ponerme pronto con ellos, porque tengo muchas ganas de hablar con calma de cada una.

En cuanto a Black Widow, cada revisionado no hace más que reafirmarme en lo mucho mejor película que es. Me sigue pareciendo una magnífica película de espionaje, con mucha personalidad, corazón y muy buenas set pieces. Además, cuenta con un reparto espléndido, liderado por una Scarlett Johansson que está mejor que nunca como Natasha Romanoff y por una Florence Pugh que, en aquel momento, empezaba a consolidarse como una de las actrices más prometedoras de su generación y que hoy ya es toda una estrella.

Nunca he entendido por qué suele pasar tan desapercibida dentro del UCM, porque creo sinceramente que no tiene nada que envidiar a muchas de sus películas. Y, por supuesto, los créditos iniciales siguen pareciéndome una absoluta barbaridad. Cada vez que los veo vuelven a ponerme la piel de gallina.

Black Widow

SERIES

El cha-cha-cha de Gongjin

Quiero empezar por el último k-drama que he visto este mes porque, curiosamente, julio ha sido un mes mucho más de series que de películas. Y si hay una que se ha ganado el título de mi favorita del mes, esa ha sido Hometown Cha-Cha-Cha.

Soy muy débil ante este tipo de historias. Series que desprenden confort por los cuatro costados, llenas de slice of life, calidez y humanidad. Y pocas representan eso mejor que el pueblo de Gongjin, que termina convirtiéndose en un personaje más. Me ha recordado muchísimo a Summer Strike, y seguramente por eso he conectado tanto con ella.

Gran parte de la magia nace de la pareja protagonista formada por Yoon Hye-jin (Shin Min-a) y Hong Du-sik (Kim Seon-ho). Lo que comienza como una comedia romántica termina convirtiéndose en una relación mucho más profunda de lo que esperaba. Además, me he sentido muy identificado con algunos aspectos de ambos, aunque por motivos diferentes. Como Hye-jin, a veces puede parecer demasiado fría o exigente simplemente por ser sincera y directa. Y, al mismo tiempo, Du-sik carga con una culpa que le impide avanzar, librando batallas internas en silencio por no ser capaz de abrirse a los demás. Ambos tienen justo aquello que el otro necesita, y creo que ahí reside buena parte de la belleza de la serie.

Pero Hometown Cha-Cha-Cha sería imposible sin toda la gente de Gongjin. Poco a poco acabas cogiendo cariño a cada uno de sus habitantes, con sus virtudes, sus defectos y sus pequeñas historias. Al terminar la serie, lo único que quieres es formar parte de ese pueblo: reír con ellos, trabajar con ellos, apoyarte en ellos y compartir su día a día. Me he reído muchísimo, pero también ha habido momentos que me han destrozado por dentro, quizá porque tocaron aspectos muy personales. Y, entre todo ese cariño y esa calidez, la serie también deja espacio para reflexionar sobre una sociedad cada vez más acelerada y dominada por la búsqueda del éxito y el trabajo. Sinceramente, me habría quedado a vivir en Gongjin otros dieciséis episodios más.

Hometown Cha-Cha-Cha

Dos grupos tan maravillosos como caóticos

Este mes también he disfrutado de dos series que demuestran que la comedia puede esconder historias con muchísimo corazón.

La primera ha sido The Wonderfools. Qué serie tan divertida. Este grupo de ingenuos con poderes tan peculiares protagoniza un viaje tan caótico como entrañable, donde Park Eun-bin es puro carisma y el dúo formado por Choi Dae-hoon e Im Seong-jae roba más de una carcajada. Aunque la historia pueda resultar algo predecible por momentos, merece muchísimo la pena acompañar a sus protagonistas por todo lo que viven, lo que sacrifican y, sobre todo, por las personas en las que terminan convirtiéndose. Ojalá tenga una segunda temporada, porque el reparto es, sin duda, el gran corazón de la serie.

Y después está Seoul Busters, otra de esas series que rebosan vida y humor, pero que también saben ponerse serias cuando la historia lo necesita. A través de la peor unidad de delitos violentos de Seúl, la serie construye una historia sobre un grupo de personas que aprende poco a poco a convertirse en mejores policías y, sobre todo, en mejores personas, sin perder nunca la esencia que los hace tan especiales. Además, cuenta con secuencias de acción que me han sorprendido gratamente. Y si tuviera que quedarme con un momento, sería esa frase que resume a la perfección el espíritu de la serie: «Parece que has perdido a tu único amigo». «No. Encontré a otros nuevos. Cuatro, para ser exactos.» Aunque la historia queda perfectamente cerrada, no puedo evitar desear una segunda temporada. Simplemente echo de menos a este grupo.

The Wonderfools

Así aprenderás…

El bullying vuelve a ser uno de los grandes temas de un k-drama, pero Teach You a Lesson decide llevarlo un paso más allá. La serie imagina la creación de una unidad especial del Ministerio de Educación, la Oficina para la Protección de los Derechos Educativos, cuyos inspectores intervienen cuando el sistema escolar es incapaz de proteger a alumnos y profesores, utilizando métodos tan poco convencionales como contundentes para enfrentarse al acoso, los abusos de poder y la violencia en todas sus formas.

El resultado es una serie tremendamente satisfactoria, pero también muy dura. No recuerdo un solo episodio flojo y, de hecho, el quinto, inspirado en un caso real, me dejó completamente destrozado. Más allá de la acción, está repleta de lecciones sobre la responsabilidad, las consecuencias de nuestros actos, la importancia de la educación, la empatía y esas segundas oportunidades que podemos aprovechar… o desperdiciar.

Y, por supuesto, sería imposible hablar de Teach You a Lesson sin destacar a su fantástico reparto. Kim Mu-yeol, Lee Sung-min, Pyo Ji-hoon y Jin Ki-joo están magníficos, pero yo me quedo con Im Han-rim, el personaje interpretado por Jin Ki-joo. Desde hoy puedo decir que soy y seré fan de ella durante muchísimo tiempo. Ya me había conquistado aquí y, precisamente por eso, este mes también terminé viendo Midnight.

Teach You a Lesson

Una melodía llamada Soundtrack #1

Soundtrack #1 ha sido una de esas pequeñas sorpresas que aparecen cuando menos te lo esperas. Qué serie más bonita. Es una auténtica comfort watch de principio a fin: corta, cálida y sutil, con una fotografía preciosa, una química muy especial entre sus protagonistas y una banda sonora repleta de canciones maravillosas que acompañan cada momento a la perfección.

Lo que más me sorprende es que, en apenas cuatro episodios, consigue transmitir y emocionar igual o incluso más que muchas series con el triple o el cuádruple de duración. Es una demostración de que no hace falta alargar una historia cuando todo está contado con tanta sensibilidad.

Además, vuelve a recordarme la enorme versatilidad de actrices como Han So-hee, que pasa de protagonizar un thriller de acción tan intenso como My Name a un proyecto tan íntimo, delicado y romántico como este con una naturalidad admirable. Una serie preciosa que recomendaría sin pensarlo a cualquiera que busque una historia sencilla y honesta.

Soundtrack #1

El legado del Capitán América continúa

El maratón también ha continuado con Agatha All Along y The Falcon and the Winter Soldier, dos series de las que todavía tengo pendiente escribir sus correspondientes posts.

Agatha All Along ha sido una sorpresa muy agradable. Ya me gustó en su estreno, pero este revisionado me ha convencido todavía más. Es una serie con mucha personalidad, que amplía de forma muy interesante todo lo que construyó WandaVision y que me deja con muchísimas ganas de ver cómo concluye esta especie de trilogía con Vision Quest. Y, por supuesto, espero que Joe Locke vuelva como Wiccan más pronto que tarde, porque ha sido uno de los grandes aciertos de la serie.

En cuanto a The Falcon and the Winter Soldier, cada vez la disfruto más. Hace muchos años me enamoré de la etapa de Nick Spencer con Sam Wilson como Capitán América, así que ver a Steve entregándole el escudo en Endgame fue uno de esos momentos que nunca olvidaré. Quizá la historia habría funcionado mejor como película que como serie, pero sigue pareciéndome una de las obras que mejor ha entendido el legado del Capitán América. Retrata con mucho acierto el enorme peso que supone recoger el testigo de Steve Rogers y cómo Sam debe aceptar que nunca podrá sustituirlo, sino convertirse en el Capitán América a su manera. Lo consigue con creces.

Además, la serie aprovecha para profundizar en la relación entre Sam y Bucky, explorar mucho más sus vidas y presentarnos a un John Walker tan polémico como fascinante. Sí, los villanos son probablemente su punto más flojo, pero a cambio nos deja imágenes imborrables, como ese escudo cubierto de sangre, y, por supuesto, el mejor traje que ha llevado nunca el Capitán América. Ese uniforme blanco del me sigue pareciendo absolutamente perfecto y, sinceramente, habría sido el que me hubiera gustado ver en Doomsday. Siempre seré un firme defensor de Sam Wilson como Capitán América.

The Falcon and The Winter Soldier

LECTURAS

A las puertas de Civil War II (aún)

En cuanto a la lectura, sigo avanzando, aunque mucho más despacio de lo que me gustaría. Este mes he estado completamente absorbido por las películas y las series y, por desgracia, los días solo duran 24 horas. Aun así, ya he empezado Spider-Man 2099, de Peter David, como parte del camino hacia Civil War II, aunque sospecho que su relación con el evento será más bien testimonial.

Spider-Man 2099

VIDEOJUEGOS

Esperando el momento de retomarlos

En cuanto a los videojuegos, me ha pasado exactamente lo mismo que con la lectura. Las películas y las series me han absorbido por completo. Es verdad que, con el Mundial de fútbol, me entraron ganas de echar unas partidas a EA Sports FC 26, pero madre mía… qué decepción de juego. En fin, a ver si este mes consigo retomar Hellblade: Senua’s Sacrifice y, por fin, empezar ese Life is Strange que llevo demasiado tiempo esperando.

EA Sports FC 26

Así termina el Archivo de julio: horas de cine, series, lecturas y videojuegos resumidas en un solo post. Si quieres seguir sumando historias conmigo, no olvides suscribirte a la newsletter y que lleguen directo a tu bandeja de entrada.

Únete al Archivo de la Buhardilla

Suscripción gratuita. Mis posts directos a tu correo.

¡Prometemos que nunca te enviaremos spam! Echa un vistazo a nuestra política de privacidad para obtener más información.

Por admin