Tercer mes y tercer archivo. Marcado por el cine y las series asiáticas (como está siendo habitual), algún reencuentro con autores que ya forman parte de mis favoritas, nuevas experiencias como mi primer metroidvania, la continuación del maratón rumbo a Doomsday y el cierre de alguna lectura. Un mes con momentos muy distintos entre sí.

Si te perdiste el anterior, puedes leer el Archivo de febrero aquí.

PELÍCULAS

Marzo ha sido un mes de contrastes en lo cinematográfico. Películas que me han tocado más de lo esperado, y otras que han sido, simplemente, puro entretenimiento. Un mes muy disfrutable.

Robert Aramayo y una actuación que lo merece todo

El pasado mes de febrero saltó una gran sorpresa en los BAFTA en la categoría de mejor actor. Había una lucha muy fuerte entre Ethan Hawke, Timothée Chalamet, Michael B. Jordan y Leonardo DiCaprio por ver quién se llevaría el premio, y quién repetiría en los Oscar más adelante (finalmente fue Michael B. Jordan), pero nadie tenía en su quiniela que el británico Robert Aramayo se alzase con el BAFTA.

No he visto todas las películas de sus competidores como para comparar actuaciones, pero sí puedo decir que lo que hace Aramayo en I Swear es una de las interpretaciones más potentes, complejas e inmersivas que he visto en mucho tiempo.

I Swear no era una película fácil. Podría haber caído en los estereotipos habituales de este tipo de historias basadas en hechos reales, pero hace justo lo contrario. Te sumerge por completo en la complicada vida de las personas con Síndrome de Tourette y coprolalia, y lo hace con un respeto y una sensibilidad enormes. Es una película que se toma muy en serio a sí misma y que, dentro de toda su dureza, deja un pequeño espacio para la esperanza porque, incluso en un mundo donde hay gente terrible, también hay lugar para personas buenas.

El ejemplo más claro de por qué esta película es importante es el linchamiento injustificado que recibió John Davidson, en quien se basa la historia, durante la gala de los BAFTA. La película habla precisamente de eso, de la necesidad de entender antes de juzgar.

Siento que es una película que todo el mundo debería ver.

I Swear

Big World fue la mejor película del mes

Quise seguir explorando cine asiático y terminé encontrándome con dos películas muy distintas entre sí: la taiwanesa Nina Wu y la china Big World.

Empiezo por Big World, porque lo que hace aquí Jackson Yee es, sin exagerar, devastadoramente increíble. Para mí, ha sido lo mejor del mes. Es una de esas actuaciones que sostienen toda la película y hacen que cada escena pese más de lo que debería. Hay algo muy crudo y profundamente humano en su interpretación que se te queda dentro mucho después de terminarla. La película ya funciona por sí sola, pero él la eleva a otro nivel. Cada uno de los mensajes de la película te golpea, te destroza, te conmueve y, sobre todo, te hace cuestionar lo afortunados que somos muchas veces.

Hay una secuencia con unos caramelos que se me ha quedado grabada. Momentos así definen una interpretación. Jackson Yee es uno de los actores más talentosos que he visto en mi vida, y necesito ver más de su filmografía.

Por otro lado, Nina Wu fue una experiencia mucho más irregular. Es una especie de montaña rusa: tiene picos muy buenos, pero también otros momentos bastante confusos. Da la sensación de que quiere abarcar demasiadas ideas y no termina de profundizar en todas. Aun así, se sostiene gracias a lo increíblemente bien dirigida que está y, sobre todo, por una protagonista que carga con todo el peso de la película con una actuación intensísima.

Big World

Tres películas, tres maneras de abrazar las conexiones humanas

Después de ese bloque más intenso, pasé a un terreno más íntimo con Pavane, Even If This Love Disappears Tonight y Call Me Chihiro.

Pavane me gustó especialmente por su mensaje y por esa forma tan poética de acercarse al amor. La cinematografía es brillante y contribuye muchísimo a crear esa sensación de delicadeza y calma que envuelve toda la película. Aun así, siendo una buena película, otras propuestas coreanas me han impactado más en conjunto.

Even If This Love Disappears Tonight es una gran película que te enseña que aunque la vida vaya rápido siempre habrá cosas que recordar. Lo malo es que me dejó completamente destrozado, especialmente en sus últimos 30 minutos, que prefiero no volver a recordar. No aprendo.

Por su parte, Call Me Chihiro es muy especial por algo en lo que el cine japonés suele destacar: su manera de retratar la vida misma. La película gira en torno a esas conexiones tan particulares que hacemos a lo largo de nuestra vida, personas que aparecen de forma casi pasajera pero que terminan dejando una huella profunda. Es, en esencia, una historia sobre vínculos humanos. Ojalá encontrarse con alguien de mi mismo planeta como dicen en la película. Es una de esas historias tranquilas y reconfortantes.

Call Me Chihiro

Adrenalina coreana en vena

Después de ese tramo más pausado, tocaba volver a la adrenalina con un conjunto de thrillers coreanos que son puro entretenimiento: The Call, Black Belt Agent, The Great Flood y Special Delivery.

The Call fue mi favorita de las cuatro. Me mantuvo en tensión de principio a fin, en gran parte gracias a la poderosa actuación de Jeon Jong-seo (tenéis que veros Ballerina también). Además, su concepto es una auténtica ida de olla a la coreana.

Black Belt Agent fue más sencilla. Entretenida, con un protagonista carismático y poco más. Quizá habría funcionado mejor como serie, para poder desarrollar más sus ideas, aunque no me importaría una secuela.

Special Delivery sigue una línea similar, aunque un punto por encima. Park So-dam lo eleva todo porque ella lo mola todo siempre, sea el proyecto que sea. Ella sostiene una película que no se corta cuando tiene que apretar el acelerador.

Por último, The Great Flood me mantuvo enganchado de principio a fin, sobre todo por su propuesta y su intención. Visualmente es un espectáculo. Su ejecución creo que podría haber sido mejor, pero un así valoro mucho su originalidad y el enfoque que plantea dentro del género.

The Call

Zootrópolis sigue funcionando

En medio de tanto cine de acción y propuestas más intensas, Zootrópolis 2 llega como un respiro dentro del mes. Como ya me pasó con la primera entrega, he vuelto a disfrutar mucho de este universo, así que espero que no se quede aquí y que, en algún momento, llegue una tercera parte.

La película mantiene ese equilibrio entre humor, ritmo y mensaje que hizo especial a la original. Además, la trama principal, queriendo o no, me hizo preguntarme: ¿Un pueblo que se cree superior desplaza a otro, les roba y controla los medios para tapar la verdad? Creo que esa historia actual me suena…

Y, como siempre, el perezoso sigue siendo lo mejor de la saga.

Zootróplis 2

Caos macarra y marchas distópicas

Ahora tocaba entrar en un tono quizá más macarro, y ahí es donde entró Sam Raimi con Send Help. Una película que se apoya en el caos, el ritmo y ese punto exagerado que la hace destacar. Rachel McAdams está absolutamente sensacional, cargando con todo el peso de la película, mientras que Dylan O’Brien se mueve en un registro mucho más pasado de rosca, pero precisamente por eso termina funcionando. No se corta un pelo la película, como buen producto de Sam Raimi.

Por otro lado, The Long Walk es una propuesta con un reparto lleno de futuras grandes estrellas del cine y una premisa que me parece más interesante que la propia historia por el mundo en el que se desarrolla. A pesar de ese contexto distópico, la película pone el foco en la amistad de los protagonistas. Eso sí, hacia el final se me hizo algo repetitiva, aunque consigue rematar con una poderosa secuencia final.

Send Help

El maratón rumbo a Doomsday ya entra en el multiverso

El visionado de la Saga del Multiverso sigue su curso, y en cuanto a películas tocaba revisitar lo que para mí es la mejor película del género de superhéroes de la historia: Vengadores: Endgame. No hay vez que la vea que no me aburra, que no vibre y que no me emocione. No sé si volveré a tener una experiencia así con otra película. Aunque ya hablé más de ella en este post que hice: Rumbo a Vengadores: Doomsday | Vengadores: Endgame.

También había que empezar a sumergirse en el multiverso, así que tocaba ver Ant-Man and the Wasp: Quantumania. Una película que quisieron vender como un evento y ese fue parte del problema, porque, aunque tiene sus fallos y podría haber sido más potente, especialmente en lo cuántico, es bastante entretenida. Además, cuenta con un Kang glorioso que probablemente no volvamos a ver. Aquí hablo más de ella también: Rumbo a Vengadores: Doomsday | Ant-Man and the Wasp: Quantumania.

Vengadores: Endgame

Volver a ese cine especial de Destin Daniel Cretton

Para el final quise dejar Short Term 12. No sé por qué, pero estaba en Filmin, la vi disponible y decidí volver a verla. Creo que ya es la cuarta vez que la veo y tengo claro que nunca me cansaré de ella.

Todavía recuerdo la primera vez que la vi y cómo, a partir de ahí, me quedé con ganas de seguir explorando el cine de su director, Destin Daniel Cretton. Hoy está al frente de la nueva película de Spider-Man, algo que me alegra mucho, porque es un director formidable. Su filmografía no tiene ninguna película mala.

Short Term 12 es una película llena de corazón y de grandes interpretaciones de actores que en su momento eran aún desconocidos, como Kaitlyn Dever, Lakeith Stanfield, Rami Malek o la siempre brillante Brie Larson, que aquí entrega su mejor papel. Es una de esas películas que me recuerdan por qué me gusta tanto el cine.

Short Term 12

SERIES

En cuanto a series, ha sido un mes breve pero muy concentrado: solo tres títulos, uno de ellos revisitado y otro que se ha colado directamente entre mis favoritas de siempre.

Si la vida te da mandarinas…

Empiezo por Si la vida te da mandarinas, porque ha sido la más especial de todas y, probablemente, mi K-drama favorito hasta el día de hoy. Ha sido un viaje emocional precioso y, a la vez, un recorrido histórico por Corea de más de 60 años. Es de esas series que trascienden más allá de ser una simple historia. No puede estar mejor escrita, dirigida y actuada; sobre todo esto último, porque todo el reparto transmite una humanidad increíble. Quieres abrazar a todos sus personajes. Al terminarla, incluso sientes que algo en tu forma de ver la vida ha cambiado, o al menos que te ha ayudado en algo que no sabías que necesitabas. ¿De eso trata el cine o las series, no?

La historia de amor de Oh Ae-sun y Yang Gwan-shik es de las historias de amor y familia más bonitas que he visto jamás, y gran parte de ello se debe a lo espectaculares que están todos y cada uno de los miembros del reparto. Me habría visto 30 capítulos más sin problema. En cierto modo, me ha recordado a This Is Us, aunque salvando las distancias, y por eso la guardaré en el cajón de la maestría.

Desde que me abrí al mundo de ver más dramas asiáticos estoy descubriendo obras que mi yo de hace un año no habría visto. Por suerte, me quité la venda y he podido vivir series como esta.

La vida es un cúmulo de primaveras, inviernos, otoños y veranos. Lo mejor sería que siempre esté en primavera, llena de color, alegría y bienestar, pero también llegan los inviernos con su oscuridad, frialdad y tristeza. Lo importante es que, cuando llegue ese invierno, haya gente a tu alrededor que te haga sentir que vuelve la primavera.

Ah, y el último episodio dura 90 minutos y estuve llorando unos 70 minutos.

When Life Gives You Tangerines

Cuando el amor sí se puede traducir

No es fácil que una romcom funcione de principio a fin y, además, consiga sentirse única dentro del género, pero Can This Love Be Translated? lo logra.

La dupla protagonista es simplemente magnífica, y esa es una de las claves para que una propuesta así funcione. Shin Hyun-been está increíble en su papel y me ha dejado con muchísimas ganas de seguir viendo más proyectos suyos, porque ya me gustó mucho en Moving. Lo mismo ocurre con Kim Seon-ho, con una presencia que ya me había llamado la atención cuando lo vi en Si la vida te da mandarinas, y que tengo pendiente ver en Hometown Cha-Cha-Cha. Entre ambos hacen que este romance slow-burn merezca la pena hasta el final y se sienta muy orgánico.

A esto se le suma un apartado visual espectacular: mucho color, una iluminación y una composición cuidadas al milímetro. El mundo necesita más series y películas con este nivel de color y mimo visual. La música, además, encaja a la perfección con cada momento.

Más romcoms así, por favor… y gracias.

Can This Love Be Translated?

El glorioso propósito que fue Loki

Como el maratón rumbo a Doomsday no ha hecho más que empezar, también ha tocado revisionar las dos primeras temporadas de Loki… o más bien, sus dos gloriosas temporadas. De la primera ya hablé más en su momento (Rumbo a Vengadores: Doomsday | Loki (Temporada 1)), y de la segunda aún tengo pendiente escribir, pero qué inesperadamente buena fue esta serie.

Es, probablemente, la serie más completa de Marvel: dirección, banda sonora, diseño de producción, ambición, actuaciones… Lo tiene absolutamente todo. La construcción del personaje de Loki es brillante, y lo atrevida que es con conceptos como el Vacío, el tiempo y todo su imaginario la hace destacar muchísimo dentro del UCM.

Y ese final… dios mío, ese final. Si la primera temporada ya cerraba de una forma distinta a lo que estábamos acostumbrados, la segunda abraza una épica mucho más emocional. Y, sinceramente, tengo demasiadas ganas de ver cómo sigue esto en Doomsday y que continúe por ahí, porque lo que han hecho aquí me parece difícil de igualar. Quién me iba a decir en 2019 que iba a estar tan entusiasmado por volver a ver a Loki.

Ah, y siempre seré firme defensor del guionista Michael Waldron, el arquitecto multiversal.

Loki – T1

LECTURAS

Amanecer Rojo finiquitado

Por fin he acabado la trilogía de Amanecer Rojo. Tras bastante tiempo y algún que otro bloqueo lector, terminé Mañana Azul de Pierce Brown. A pesar de tantas idas y venidas, me ha gustado mucho, aunque Hijo Dorado sigue siendo el peak absoluto de la saga para mí.

También avancé muy poco con la lectura de cómics: apenas unos cuantos números de All-New Wolverine, que eso sí, me dejaron buenas sensaciones.

En general, ha sido un mes flojo en lecturas. Tengo varios libros pendientes, pero no termino de estar en el mood, además de que he estado bastante ocupado con cosas fuera de mis hobbies. Aun así, sé que volveré pronto, porque el primer libro de Sun Eater, de Christopher Ruocchio, me mira todos los días desde la estantería. ¡E Islas de la Ascuaoscura de Sanderson!

All-New All-Wolverine – Arte por Bengal

VIDEOJUEGOS

Jugando a mi primer metroidvania

Aunque empecé Outer Wilds y al principio me estaba gustando, poco a poco empecé a sentirme algo desconectado del juego. Me estaba dejando de interesar, así que decidí dejarlo aparcado por ahora.

En su lugar, me lancé a mi primer metroidvania con Prince of Persia: The Lost Crown. Había oído hablar del género por parte de amigos, pero nunca lo había probado como tal, y ahora entiendo perfectamente por qué gusta tanto. Es el típico juego en el que quieres perderte, explorar cada rincón, dar vueltas por el mapa durante horas, desbloquear nuevas habilidades y enfrentarte a bosses que madre mía.

Y lo digo sin problema, soy de los que, si un boss se le atraganta demasiado tras muchos intentos, baja la dificultad y sigue adelante. Lo último que quiero es frustrarme con un juego.

Total, que estoy ya casi al final, con prácticamente todo el mapa desbloqueado, y solo puedo decir que ha sido una sorpresa increíble. Iba con cero expectativas y me he encontrado oro.

Prince of Persia: The Last Crown

Así termina el Archivo de marzo: horas de cine, series, lecturas y videojuegos resumidas en un solo post. Si quieres seguir sumando historias conmigo, no olvides suscribirte a la newsletter y que lleguen directo a tu bandeja de entrada.

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